Tres actos, puntos de giro y cómo aplicarlos a tu historia de fantasía
¿Alguna vez empezaste a escribir una novela y, a medida que avanzabas, te ibas perdiendo a mitad de camino?
Muchas veces se cree que escribir una historia es dejarse llevar por el impulso del momento, y aunque a algunas escritoras y escritores les funciona muy bien ir creando a medida que avanzan, también es verdad que hay que tener algo de experiencia para lograrlo.
Lo que yo recomiendo es crear una estructura narrativa previamente. Esta te servirá de brújula y mantendrá la historia equilibrada a lo largo de la trama. Sabrás de antemano qué escenas desarrollar, y así te asegurarás de que no le falte ningún condimento.
En el artículo de hoy vas a conocer las estructuras más usadas, cómo aplicarlas a la fantasía y casos prácticos para que puedas usarlas ya.
🔹 ¿Qué es una estructura narrativa y por qué importa?
La estructura narrativa es el esqueleto que sostiene la historia. Las más comunes son de tres actos que son planteamiento, nudo y desenlace. También esta la estructura de cinco partes de la pirámide de Freytag que son las siguientes; exposición, incidente iniciador, climax, descenso o caída y desenlace. Y, por último, el viaje del héroe que tiene tres partes; la introducción (llamada a la aventura), el nudo (encuentro con mentores, pruebas y enemigos, crisis) y desenlace (el regreso y la transformación).
El primer paso cuando una buena idea llega a tu mente es encajarla en una estructura narrativa. Estas estructuras siempre funcionan porque reflejan cómo naturalmente vivimos las experiencias: planteamos una situación, enfrentamos conflictos y llegamos a una resolución. De esta manera, tu historia tendrá ritmo, coherencia y el enganche necesario para atrapar al lector.
🔹 La estructura de tres actos: clásica, poderosa y flexible
Sumerjámonos en la estructura de los tres actos:
🌟Se inicia en el acto 1: el planteamiento
Este debería llevar aproximadamente el 25% de la novela. Aquí presentarás el mundo, a los personajes y plantarás la semilla del conflicto principal. Aquí debes buscar lograr los siguientes tres objetivos:
–Un enganche inmediato: Las primeras 20 páginas deben capturar la atención del lector. Alguna situación intrigante o un personaje en un momento decisivo. Dejando una pregunta en el aire para motivar al lector a seguir leyendo para encontrar la respuesta.
–La presentación del protagonista: Muestra quién es tu personaje en su estado «normal» antes de que todo cambie. En Harry Potter, vemos a Harry en su vida miserable con los Dursley antes de descubrir que es un mago.
–El incidente desencadenante: Aquí muestras el evento que pone la historia en marcha. Es el momento en que la vida del protagonista da un giro irreversible. Debe ocurrir dentro de los primeros capítulos, idealmente dentro de las primeras 20 páginas, porque si el lector, llegado a ese punto, no fue atrapado por la historia, es muy probable que deje ese libro.
🌟Se desarrolla en el acto 2: la confrontación
Aquí encontraremos una estructura dentro de la estructura. Abarca el 50% de la novela y es el corazón de la historia. Puntos a tener en cuenta:
–El punto medio: A mitad del segundo acto, debe ocurrir algo que cambie completamente la perspectiva del protagonista sobre su situación. Es un momento de revelación o giro que redefine los objetivos y obstáculos.
–Escalada progresiva: Los obstáculos deben intensificarse gradualmente. Cada capítulo debe elevar las apuestas, haciendo que la situación sea más compleja y peligrosa para tu protagonista.
-Crisis y punto más bajo: Hacia el final del segundo acto, tu protagonista debe enfrentar su momento más oscuro. Parece que todo está perdido y que no hay salida posible.
🌟Se finaliza con el acto 3: la resolución
El tercer acto debe sentirse inevitable pero sorprendente. Aquí tu protagonista aplica todo lo que ha aprendido durante su viaje para enfrentar el conflicto final.
–El clímax: El enfrentamiento definitivo entre el protagonista y las fuerzas antagónicas. Puede ser tanto físicas como emocionales, resolviendo no solo la trama externa sino también el arco interno del personaje.
🔹 Puntos de giro: el arte de mantener al lector atrapado
Los puntos de giro son momentos específicos que redirigen la narrativa y mantienen al lector enganchado. Una novela bien estructurada suele tener al menos cinco puntos de giro clave, aunque recuerda que no es una regla, sino un consejo. Los giros de tu historia será tu elección. A continuación, los cinco giros claves:
📚Punto de giro 1: El gancho (páginas 1-15)
Este momento inicial debe establecer el tono y hacer una promesa al lector sobre qué tipo de historia van a experimentar. En géneros como el thriller, puede ser un asesinato misterioso. En romance, quizás el primer encuentro entre los protagonistas.
📚Punto de giro 2: El incidente desencadenante (10-15% de la novela)
Ya mencionado en el primer acto, este es el evento que lanza la historia principal. Debe ser significativo, pero no necesariamente el obstáculo más grande. Piénsalo como la primera ficha de dominó que hace caer todas las demás.
📚Punto de giro 3: El primer obstáculo mayor (25% de la novela)
Marca la transición del primer al segundo acto. Tu protagonista se compromete completamente con la búsqueda principal y ya no puede regresar a su vida anterior.
📚Punto de giro 4: El punto medio (50% de la novela)
Este es crucial y a menudo subestimado. No es solo otro obstáculo; es un momento de revelación que cambia todo lo que creíamos saber sobre la historia. En El sexto sentido, es cuando el protagonista se da cuenta de que él también está muerto.
📚Punto de giro 5: La crisis (75% de la novela)
El momento más oscuro para tu protagonista. Todo parece perdido, pero es precisamente aquí donde debe encontrar la fuerza interior para el enfrentamiento final.
🔹 Cómo aplicar esta estructura en novelas de fantasía
La fantasía presenta desafíos únicos que requieren adaptaciones estructurales específicas. Sus tramas y giros buscan ser épico, y los lectores del género tienen expectativas particulares que debes satisfacer mientras innovás con tu estilo particular. A continuación, te presento algunas estructuras para que te inspires:
🏰 La estructura del viaje del héroe (monomito)
Joseph Campbell (1904–1987) fue escritor y profesor norteamericano, especializado en el estudio de la mitología y la religión. Él identificó un patrón de experiencias en todo el mundo en lo que referenciaba a la divinidad, salvador o héroe. Campbell describe las etapas que atraviesa un personaje o héroe y que funcionan excepcionalmente bien en fantasía épica:
Mundo ordinario → La llamada a la aventura → El rechazo de la llamada → Ayuda sobrenatural o encuentro con el mentor → El cruzar del umbral → Pruebas, aliados y enemigos → Acercamiento → Prueba difícil o traumática→ Recompensa o reconciliación → El camino de vuelta → Resurrección del héroe → Vuelta al elixir
Un gran ejemplo es El Señor de los Anillos que sigue esta estructura casi perfectamente. Frodo comienza en la Comarca (mundo ordinario), recibe el anillo de Gandalf (llamada a la aventura), y atraviesa cada etapa hasta su retorno transformado.
🌆 La estructura de múltiples líneas temporales
Muchas fantasías exitosas utilizan la estructura de entrelazar múltiples líneas temporales para crear profundidad narrativa. A continuación, los tres tipos:
–Línea del presente: La acción principal que sigue tu protagonista.
–Línea del pasado: Flashbacks que revelan información crucial sobre el mundo, los personajes o los conflictos.
-Línea del futuro: Profecías, visiones o saltos temporales que añaden tensión y misterio.
🌿 Worldbuilding integrado en la estructura
En fantasía, todo es nuevo y debe ser explicado al lector para introducirlo en la realidad tal como el escritor la diseño. Para ello, la revelación del mundo debe seguir su propio arco estructural:
–El 25% inicial: Presenta lo básico del mundo sin abrumar. Los lectores deben entender las reglas fundamentales.
-El 50% medio: Profundiza en la complejidad del mundo. Revela sistemas de magia, política, historia, etc.
-El 25% final: Utiliza todos los elementos del mundo establecidos para el clímax. Nada debe aparecer de la nada.
🔹 Ejemplo práctico para aplicación la estructura
🌑 Ejercicio 1: Mapeo de puntos de giro
Toma tu novela favorita e identifica sus cinco puntos de giro principales. Anota en qué página ocurren y qué porcentaje representan del total. Esto te dará una plantilla visual para tu propia obra.
🌑 Ejercicio 2: El test de las 25 palabras
Resume cada acto de tu novela en exactamente 25 palabras. Si no puedes hacerlo, probablemente tu estructura necesita clarificación.
Ejemplo:
–Acto I: «Harry descubre que es mago y ingresa a Hogwarts, donde aprende sobre el mundo mágico y su conexión con Voldemort.»
–Acto II: «Harry enfrenta múltiples desafíos en Hogwarts mientras descubre pistas sobre la piedra filosofal y quién intenta robarla.»
–Acto III: «Harry y sus amigos protegen la piedra filosofal enfrentando obstáculos mágicos y finalmente a Voldemort en persona.»
🌑Ejercicio 3: La escalera de tensión
Dibuja una escalera con 10 peldaños. Cada peldaño representa un obstáculo en tu historia. El peldaño 1 debe ser el menor problema, y el 10 el clímax. Si algún peldaño es más alto que el siguiente, reordena tu estructura.
🔹 Errores comunes en la estructura narrativa
El síndrome del segundo acto flácido
Problema: El segundo acto se vuelve repetitivo, con obstáculos que no escalan realmente o subtramas que no conectan con la historia principal.
Solución: Cada escena debe tener doble propósito: avanzar la trama y desarrollar el personaje. Si una escena solo hace una de estas cosas, reescríbela o elimínala.
La resolución apresurada
Problema: Después de construir tensión durante 300 páginas, resuelves todo en 20 páginas finales.
Solución: El tercer acto necesita suficiente espacio para satisfacer emocionalmente al lector. La resolución debe sentirse ganada, no regalada.
Puntos de giro predecibles
Problema: Tus giros son obvios desde el capítulo 3.
Solución: Siembra pistas múltiples que puedan apuntar a diferentes resoluciones. El giro debe ser sorprendente, pero en retrospectiva, inevitable.
🔹 Conclusión final
Aunque existen muchas herramientas digitales para apoyarte en la construcción de tu estructura narrativa —y te invito a probarlas— yo sigo prefiriendo un tablero de corcho con mis fichas escritas, imágenes y diferentes líneas de tiempo.
Contrario a lo que muchos creen, una estructura no deja afuera la creatividad: la libera y la mejora. Sin importar si tu organización es a través de planillas Excel, apps o sitios web, o tableros de corcho como yo, todas estas formas de trabajar la historia antes de comenzar a escribir te garantizan una historia bien contada y te permitirán innovar con propósito.
La próxima vez que leas un libro, revisa estas estructuras y hace el ejercicio de tratar de buscarlas. Verás que el ojo se te agudiza con el tiempo, y poco a poco la estructura se une a tu pluma para avanzar con grandes cimientos que, aunque invisibles, van a sostener tu historia.
Debo confesar que yo, al comenzar a escribir, no conocía estas estructuras al detalle, pero los libros y las películas me habían enseñado un poco cómo contar historias, y de forma intuitiva armé las estructuras antes de comenzar a escribir.
Te recomiendo que, con toda esta información y aplicada a tus conocimientos intuitivos de lector o lectora, te animes a crear fantasía para vos y para el mundo.
